Puntos de vista sobre la pintura

La defensa de comprar una obra porque uno está enamorado de ella a primera vista

Para mí, un cuadro es esencialmente un patrimonio afectivo y cultural.
No soy un amante platónico; mirar una pintura que me gusta no me basta; tengo que apropiarme de ella, porque es cuando vivo cotidianamente con una obra cuando le saco todo su potencial; un cuadro que me gusta es un cuadro que me habla, que me invita a viajar, al gozo.
Para comprar esta obra única solamente necesito enamorarme de ella a primera vista; nunca compro una pintura si tengo que reflexionar mucho tiempo sobre ella.
Tampoco la compro para especular, incluso si sé que con el tiempo, más allá del placer, mantendrá por lo menos su valor, sin costarme nada el entretenimiento.
Y cuando pienso en el patrimonio que transmitiré a mis descendientes, me digo que mis cuadros serán esencialmente un patrimonio afectivo y cultural a través del cual conocerán mis gustos y encontrarán, quizás, mis emociones.  Si los cuadros aumentan de valor, ¡mejor todavía!  Pero esto querrá decir, sobre todo, que yo no era el único a quien le gustaban, más allá de las épocas y las modas.  Permítame darle un consejo: ¡déjese llevar!  Hay tantas cosas que Ud. está obligado a hacer sin poesía, sin amor y sin gozo, ¿no es verdad?
André DE BLANZAC, coleccionista
Read more, in french or in english